lunes, 8 de octubre de 2012

Olor


Cerca, muy cerca.
Mi dolor con tu olor se cura.
Apreciarte de cerca cual serpiente que huele con su lengua bífida. Tu olor me pierde. Más intenso que la inmensidad del mar, interminable como granos de arena.
 Mi alma inquieta se vuelve sosegada, abrumada por tu aroma.
Quisiera darte mi vida, pero la necesito para olerte.Tenerte siempre cerca y poderte aspirar hundiéndome en tu cuello, esa mezcla de goma blanca de nata con galleta napolitana.
Desnudo estaba el verano y se volvió sucio y gris como otoño de uva pisada.
Vuelvo, estoy  volviendo de tu mano. Regreso al lugar del que nunca debí ausentarme.
Vuelves, regresas, estás. Me llevas…
Solo la persona perfecta se atrevería a juzgarnos.
Suena esa canción que has puesto para mí… “Aquí me tienes”
Me tiendes la mano del alma para que me ize lentamente. Somos lo que somos por lo que hemos vivido. Pueden hacerme llorar pero solo tu olor me puede dar consuelo.
Cuando no ardas de amor, moriré de frio. Tu olor logra mantener la temperatura. Estoy a gusto, muy a gusto. Te huelo una y otra vez, no quiero parar, no puedo.
Verte amanecer cada día. Gracias, mi vida.