miércoles, 8 de septiembre de 2010
MOMENTO, publicado en el viejo blog el 27-09-2008
La mayoría de los humanos nos volvemos estúpidos con el tiempo, degeneramos.
He deambulado desde la sarta de dramas hasta alcanzar la cosecha que ahora empieza a germinar, soy transeúnte en mi propia vida.
Las olas están en calma, el viento cesó, ya el rosario de nervios ha dado paso a una rebosante pasión que se me ha encaramado en la garganta y provoca un súbito picor dulce. La queja dejó paso al ánimo, la lucha a la victoria, la duda a la calma y el ímpetu continúa en paralelo.
Siento que mi punto álgido se multiplica, no quiero mirar el borde de la montaña pendiente abajo. Me ato con cadena para seguir escalando.
He de evitar que el agua se quede estancada, las raíces se ahoguen y se pudran.
Vida es movimiento.
Una estrella a punto de apagarse, otra joven se enciende impulsiva, un lujo y un camino de luz en común que busca mi mejor perfil.
Ojala pudiera detener el tiempo a mi antojo, quiero quedarme este momento, ser espectadora de mi fragmento de vida.
Como en El Principito, hay hileras de rosales pero mi rosa es única porque es la que amo.