jueves, 9 de septiembre de 2010

ALERTA,publicado en el viejo blog el 27-10-2008

He estado muy pendiente de mis plantas y de pronto encuentro una instantánea flor que ha germinado de un cactus moribundo, no sabría decir si es bella pero indudablemente rara y tan atractiva que no dejo de observarla. Roza la perfección, simetría pentagonal, no irisada, parece que tenga miles de ocelos apuntándome.



Hoy tampoco puedo abandonar mi estado de alerta, espero poder mañana como lo estuve ayer.


¿Estado o estadio? ¿Cian o magenta? Como un insecto que vagabundea implacable por nuestros extramuros.


Sea lo que sea, es extenuante.


Sabes que he tenido unas feas semanas que han incrementado mi estado de alerta, de batas blancas y verdes, dibujos sísmicos, máquinas y química, inagotables debates y contiendas contra la mala educación…Y vienes tú a equilibrarme, me dices con flores y mesura, con tu impecable compañía, que me sosiegue.


Te estaba esperando.


Es sólo en ese instante cuando sin sobresaltos ni delirios consigues que en un descuido me abandone y me hunda en las profundidades de países fantásticos y lejanos con azucaradas ninfas fascinantes, y mientras, tú te ríes con la inoperancia de mi brazo flácido y la actitud inconsciente de mi pasta gris.


Todo es relativo, tremendamente relativo.


Palpo de cerca que no apreciamos nada hasta que lo desperdiciamos.


No quiero que me vuelva a ocurrir de nuevo, no soportaría otra vez el factor sorpresa y por eso, precisamente por eso, no abandono mi ciclo de alerta…